jueves, abril 21, 2005

El hechicero del jazz

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Astor dijo: debería haber una estatua de Hermeto en cada esquina de Brasil.

martes, abril 19, 2005

Clothes of sand

Estamos solos. Yo y estos signos que no me pueden ver, que ni siquiera huelen esta soledad hecha de silencio y perpetuada en el espacio por la leve luz, por la dulce sombra del otoño.

¿Qué camino tomaran las palabras que no digo ahora?

"Harta de ver cómo lo insensato posee asideros más hondos que la verdad cientifica y cómo la reflexión termina aliandose con los impulsos primarios para entregarnos el capricho de la poesia pura, del gran salto a lo que es más nuestro: el acto irracional."

Julio Cortazar. Divertimento.

sábado, abril 09, 2005

No more Bush

Las verdaderas razones de la victoria de B.

pist: desde hace un par de meses, me ocurre concurrir a lugares con peloteros o cosas parecidas. Y me afano las pelotitas. Si, ya se. Pero es algo ciego, oscuro; en cualquier momento me distraigo y ay, de mi pobre dignidad: me convierto en ladrón de pelotitas. Y es profundo; ya encontre una razón.

miércoles, abril 06, 2005

Deudores

Las multinacionales tienen que devolver todo lo que robaron en América Latina y el mundo los últimos cien años.
Inglaterra también, tiene que devolver por lo menos lo que robó en el siglo veinte y en el diecinueve. Con o sin intereses, eso será cuestión de negociarlo después, pero lo tiene que devolver ya, a la India, a África, a América Latina. Y lo tiene que devolver aunque se lo haya gastado. Y lo tiene que conseguir sin robar. Tiene que trabajar.
Y España también. Tiene que devolver todo lo que robó durante la conquista y lo que sigue robando con su empresa telefónica en toda América Latina. Tiene que deshacer su siglo de oro, fundirlo, desmenuzarlo y devolverlo. O si no, que saque de donde pueda, que sude. Si no le alcanza la población que tiene, que hagan doble o triple turno, como hacen los latinoamericanos cuando tienen la suerte de que alguien acepte explotarlos y oprimirlos.
Y Francia también, que devuelva todo lo que robó en Haití, en Martinica, en la Guayana, aunque primero tiene que devolver las propias Martinica y Guayana, que no le son propias.
Y el Imperio Romano tiene que devolver todo lo que le robó a los galos, y a los iberos, a los celtas, etc., etc. Y si el imperio romano no existe más, la deuda la tiene que pagar el imperio norteamericano, que es el que terminó heredando el botín, que fue pasando de mano en mano a través de los siglos.
Y después hay que arreglar cuentas en Latinoamérica, también. Cuando España, Portugal y Estados Unidos devuelvan todo, nada de quedárselo los latinoamericanos ricos. Hay que dejárselo a los indígenas, y la tierra también, y los descendientes de europeos que se quieran quedar tienen que pedir permiso. Los africanos no, pero nosotros sí. Nada de Argentina, Brasil, República Oriental, Bolivia, Colombia, todo eso es mentira, hay que devolver la tierra y el mapa como eran antes. Y si no sabemos cómo era, a estudiar todo el mundo. Nada de estudiar inglés, eso el que quiera que lo haga después; primero hay que pagar la deuda. Para saber cuánto es hay que estudiar araucano, toba, aymara, y hay que estudiar el calendario maya para poder calcular los intereses. Y basta de hablar, hay que empezar a devolver ya.
Cada minuto es un árbol más, un tapir más que se debe. Cada palabra europea, cada nota afinada con el diapasón es un insulto a las culturas autóctonas. Hay que callarse y pagar.


Leo Maslíah (2003)

lunes, marzo 28, 2005

Sin boca

El loco se mira en el espejo y se saca la lengua.
Piensa que el espejo se está burlando de él. Lo rompe.
Se arrepiente, a la hora de peinarse.
Sobre una mesa, fragmento a fragmento recompone el espejo, que queda casi completo.
El loco prueba a mirarse de nuevo y ve su rostro, pero no la boca (falta esa parte, que se pulverizó con el golpe)
Desde entonces, nunca más habla.

Antonio Di Benedetto


miércoles, marzo 16, 2005

Comparti el secreto

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lunes, marzo 14, 2005

Sabana

En esta habitación hay más gente de lo que la luz deja ver. Hay uno asomandose ahí junto a la pared que esconde la puerta; otra sombra se refleja en la pared y el techo, sus formas son bestiales. Habrá más, pero no las veo. Se mueven lentamente en la penumbra del cuarto; gracias a ella. Despego un pie de la sabana y dejo que asome y baje hasta el piso. Me incorpora la intencion de dar luz, de aniquilar las sombras de la noche. Antes, debo darles la espalda. No lo pienso, no quiero pensarlo y me hago de indiferencia. Pero algo me retiene por el hombro; firme; todo el miedo es mio.

lunes, marzo 07, 2005

“Para mí, el cine es un deseo muy fuerte de casar imagen y sonido. Cuando lo consigo, tengo un verdadero escalofrío. Y la verdad es que no estoy seguro de buscar otra cosa que ese escalofrío.”

David Lynch

sábado, marzo 05, 2005

Tengo que jugarle, tengo que jugarle

La costumbre no tarda en llegar, el que tarda en llegar soy yo. El colectivo al borde del colapso, el calor omnipresente que entra, que sale y tambien se queda. En los oidos comienza Change, de Blind Melon pero al minuto todo queda en silencio, o mejor dicho empiezo a escuchar esas conversaciones que uno escucha por accidente (si, son un accidente, casi violento). La cuestion es que a mi me ocurren cosas extrañas, muchas veces graciosas. Recuerdo una con la que rei y sonrei durante una semana, pero para contarla necesito imagenes, imagenes muy parecidas a las de Tati. El asunto es que se me termina la pila y el cambio no termina. Y no quiero escuchar a la gente, no quiero verle la cara (pero si, con musica no le veo la cara a la gente, o por lo menos le veo otra). Falta bastante para llegar (tarde). Como en una pelicula de Kusturica o de Buñuel porque no, rodando llega a mis pies una manzana. Roja. Brillante. Y me quedo, en la sorpresa pienso durante unos tres minutos: una manzana? seguro?. La tomo con los pies (tengo esa costumbre primitiva de tomar las cosas con los pies, es discutible aunque una costumbre asi, quien la quita?) y la levanto del suelo hasta mi. Miro alrededor, sin objetivo porque me daba lo mismo me hayan visto o no. Al rato me baje y le jugue al 25, pensando que ese numero era: la manzana. El hombre me aseguro que no, que el 25 era la gallina. No me interesaba su opinion asi que le dije no me importa nada, pongame 3 pesos al 25, osea a la manzana.
A las dos cuadras, una mujer desperdiciaba agua en su vereda asi que lave mi manzana, y la comi.

lunes, febrero 28, 2005

Una vez hallé un poco de verdad en un arroyo de sangre, aunque después el tiempo lo seco y no supe que más hacer. Ahora lloro sobre los pétalos que hace un par de años encontré debajo de una baldosa floja.
Es depende el día. Algunos son París, otros, Budapest.

lunes, enero 31, 2005

Real llamado a la solidaridad

La expansión que salva al sistema, o al menos lo fortalece, no puede ser detenida más que por medio de un contra-movimiento internacional y global. Por todas partes se manifiesta la interpretación global: la solidaridad permanece como el factor decisivo, también aquí Marx tiene razón.Y es esta solidaridad la que ha sido quebrada por la productividad integradora del capitalismo y por el poder absoluto de su máquina de propaganda, de publicidad y de administración. Es preciso despertar y organizar la solidaridad en tanto que necesidad biologica de mantenerse unidos contra la brutalidad y la explotación inhumana. Esta es la tarea. Comienza con la educación de la conciencia, el saber, la observación y el sentiminento que aprehende lo que sucede: el crimen contra la humanidad. La justificación del trabajo intelectual reside en esta tarea, y hoy el trabajo intelectual necesita ser justificado.

Herbert Marcuse.

sábado, diciembre 11, 2004

gestos y apuestas

La poco frecuente gratificación a la banca (si es que está permitida) por parte de un jugador cuando obtiene un cierto beneficio en una apuesta, mantiene calmada la atmósfera y representa una garantía contra la posibilidad de ser estafado.
El procedimiento más usual de hacerlo consiste en colocar un par de fichas al borde del cuadrado de apuestas, como un añadido a la propia apuesta y decirle al banquero: «Esto es para usted». Si la mano del jugador gana, el banquero se embolsa tanto su gratificación como el dinero que ha ganado con ella. Si no ocurre así pierden ambos, usted y el banquero, y este último le agradecerá su generosidad diciendo: «Gracias por su apuesta»

!!@#fuck%&?¡?

Para mi se entero de que otra vez habia sopa. Pero cada uno puede sacar sus propias conclusiones.

viernes, noviembre 19, 2004

mamá, papá...

Conoci a una muchacha maravillosa. Quisiera que tengan la misma suerte. Por mi parte, voy a serles sincero, creo que estoy enamorado; pero que quede entre nosotros. Solamente lo aclaro para que no pierdan el tiempo hilvanando vanas e inutiles ilusiones. Y también para que sepan, que ademas de ser su gran amigo, comparto con ustedes la gran maravilla del universo entero: una mujer.

jueves, octubre 28, 2004

Festejo! / juro no volver a tocarlo.

Con motivo de la definitiva renovacion de este minusculo cuaderno de notas que tranquilamente podrian no existir, me veo en el agrado de presentar a ustedes (dos), las terribles boludeces que se encuentran cuando uno no tiene otra cosa que hacer. Y más!, pueden participar: Shakeskin.

Si no comprendeis, calmaos. La cordura os pertenece, solo por ahora.


domingo, octubre 03, 2004

Scout

primeras lecciones para la vida de Boy-scout

domingo, septiembre 19, 2004

Resumen de la jornada

Muchachos, les juro: vamos por buen camino.

jueves, septiembre 09, 2004

Su canto me mata

Nacido algun dia de julio de 1823, en la ciudad de Massachusets, provinvia de Tucuman, supo encontrar en la percusión sus primeros pasos hacia la musica. Ya entrando en su adolescencia, a los 35 años, dejo de asistir a los encuentros espirituales dictados por el Ruso Verea, harto de escucharlo decir huevadas, escapando de su ciudad natal en busca de gloria. Ni bien piso Buenos Aires, lo acuhillaron en el puerto por un barullo de amores. En el hospital supo ganarse a sus compañeros de habitacion, y alguna que otra enfermera, cantando suaves melodias de su propia autoria como "A vos te quiero peludo" o "Ay, ni me di cuenta". Fue alli, donde descubrio su verdadera vocacion: el canto. Hoy, a sus 93 años, nos sigue deleitando con esa maravillosa voz de ruiseñor interpretando grandes exitos. Suban sus volumenes, y aprestense a oirlo: Eugene Mirman.


domingo, agosto 29, 2004

Decime que no se parecen